¿Cómo hacer que los niños tengan autoestima?

como-hacer-que-los-niños-tengan-autoestima

¿Cómo hacer que los niños tengan autoestima? Esta pregunta me la hizo una lectora hace un tiempo. Así que, aunque no soy madre, aquí estoy basándome en mi experiencia como hija altamente sensible y lo que he leído y observado sobre educación en la infancia.

Si buscas por internet encontrarás diversas estrategias para fomentar la autoestima de tu hijo. Y muchas están bien. Pero en mi opinión se quedan en la superficie y no dan una guía general.

En este artículo voy a escribir sobre cómo hacer que los niños tengan autoestima. En mi opinión esto se puede pretender solo hasta cierto punto. No se trata tanto de «hacer que los niños tengan autoestima» sino de dar una educación con amor (y así fomentar la autoestima).

Las claves que doy a continuación parecen sencillas por separado o de manera superficial (el típico padre que es cariñoso un día a la semana y cree que por ello se puede considerar suficientemente amoroso y cercano) en conjunto es complicado. Y lo es porque a menudo a las personas nos sale de forma natural una cosa (por ejemplo ser cariñosos) pero la otra nos cuesta (imponernos).

Para dar una buena educación hace falta lograr un sano equilibrio entre todas, no cumplir solo con una o dos. Y ser constantes.

como-hacer-que-los-niños-tengan-autoestima
¡PINÉAME!

¿Cómo hacer que los niños tengan autoestima?

Así que ¿cómo hacer que los niños tengan autoestima? Desde mi punto de vista, dar una buena educación (y así fomentar la autoestima dentro de lo posible) tiene mucho de intuitivo, siempre y cuando se esté suficientemente conectado con uno mismo, estable emocionalmente y en equilibrio (no muy común a día de hoy).

Sin duda hay que tener unos puntos de partida bien asentados:

Sensibilidad

Una de las claves es tener la sensibilidad necesaria en el trato con tus hijos. Esto implica no simplemente quererles sino hacerles sentir queridos. Hacerles saber y sentir con palabras y acciones que tu vida es mejor gracias a ellos.

Transmitirles que son valiosos, útiles, que tienen talentos (ni más ni menos importantes que los de otros) que han de cuidar. Que las debilidades que puedan tener les hacen humanos, que no por ello son defectuosos, pero también es importante conocerlas, así otros no podrán utilizarlas para herirles.

Tratarle con sensibilidad no implica hacerle creer que es el niño más guapo del mundo (aunque para ti lo sea y está realmente bien que le dediques palabras cariñosas, sin atosigarle) si objetivamente él sabe que no lo es. Con ese tipo de actitudes solo le haces sentir más incomprendido y engañado. Conseguirás más si dedicas tiempo a conocerle y le recuerdas a menudo cuáles son sus verdaderas fortalezas.

Autoridad

Es fundamental conseguir un equilibrio entre tener autoridad y dar cariño. Pues tan importante es para su bienestar emocional enseñarle a recibir y dar cariño como enseñarle a poner límites (a ellos mismos y a los demás) y llevar una vida ordenada.

Pero estas cosas han de hacerse con sensibilidad y también con criterio. Una cosa son normas rígidas y estúpidas que no tienen ningún propósito más que seguir «lo que siempre se ha hecho en la familia» o lo que quiere el padre o la madre, sin más, y otra, normas necesarias y útiles para la vida presente y futura con uno mismo y con los demás.

Protección

Todos los padres quieren proteger a sus hijos pero no todos lo hacen. Hace falta no solo amor por los hijos sino también astucia, inteligencia y responsabilidad. Protegerle no es solo que no le falte comida, tener cuidado a la hora de cruzar la calle, curarle las heridas cuando se cae… Es curarle esas heridas sin montar un drama para así hacerle sentir seguro y que no le de excesivo miedo volver a caer.

bienestar-diversion

Protegerle es defenderle y enseñarle a defenderse.

También protegerle es supervisar la ropa de la que dispone, para que no vaya vestido de cualquier manera, pasando frío o con ropa fea o llamativa desentonando entre los demás de su clase.

Protegerle es no ponerle un vestido o pantalón monísimo pero también cortísimo que puede invitar a que otros niños o niñas le molesten o intenten tocarle.

Tener un hijo no es tener un muñeco al que poner ropitas monas y con el que jugar. Tener un hijo es una responsabilidad y has de velar por su seguridad y bienestar a todos los niveles. Para ello a veces habrás de saber adelantarte a los posibles acontecimientos, prever hasta cierto punto… Todo este cúmulo de pequeñas cosas también van formando su autoestima.

Sé que podrán parecer cosas obvias pero también sé, como hija, que a veces los padres están tan ocupados con los «grandes problemas» que pasan por alto este tipo de pequeños grandes detalles del día a día.

Integra tu historia para no proyectar tus carencias

Por otro lado, también es necesario haber conseguido darle sentido a tu propia historia, a tu infancia, a cómo lo hicieron tus padres contigo y por qué.

No se trata tanto de haber tenido más o menos problemas. Se trata de qué interpretación has hecho de lo que ha pasado, de qué historia te has contado. Pues si hay cosas de tu infancia que te superan o no terminas de entender, si tu historia no está correctamente integrada… corres el riesgo de que el patrón se repita, que repitas los errores que tus padres cometieron contigo.

«Transmitimos directamente nuestra vida emocional a nuestros hijos»

Del libro «El cerebro del niño» de Daniel J. Siegel.

Si no tomas consciencia de tu historia ese comportamiento aprendido va a tender a salir de forma automática. Y de hecho así sucede indefinidamente. Hasta que alguien toma consciencia y rompe con esa pauta que se repite generación tras generación.

¿Cómo hacer que los niños tengan autoestima si tú mismo no tienes autoestima?

Así que a la pregunta ¿cómo hacer que los niños tengan autoestima? a grandes rasgos la respuesta es simple: ¿Cómo andas tú de autoestima? No qué infancia tuviste sino ¿qué hiciste con lo que te pasó? Si tuviste una infancia difícil, ¿tienes integrado lo que pasó?

En definitiva, ¿cómo andan de autoestima actualmente los padres del niño o las personas que le sirven de modelo la mayor parte del día? Porque estas personas son las que le están educando por modelaje todo el tiempo.

Los padres, quieran o no, transmiten su estado emocional a sus hijos y proyectan en ellos sus propios miedos e inseguridades. a menos que los reconozcan, los acepten y los trabajen.

madre-hijo-felicidad-autoestima

Acompáñales

Por supuesto también hay circunstancias externas que influyen en la autoestima (además de las historias de los padres proyectadas en los hijos). Y, en ese caso, la cuestión es acompañarles, estar ahí, ayudarles a integrar esas situaciones problemáticas, ayudarles a ir integrando su propia historia. Esto se hace hablando (o dibujando o escribiendo…) para darle sentido a lo ocurrido. Poniéndole palabras a las situaciones, a los pensamientos, a las sensaciones, a los sentimientos.

Pero la comunicación no se puede forzar. Si no quiere hablar, no tienes que forzarle. Lógicamente será más fácil que sí quiera hablar sobre temas importantes (cuando esté preparado) si has creado y mantenido en el tiempo, con constancia, un vínculo fuerte basado en el amor y el cariño y con el que le transmites seguridad, gracias al cual en algún momento sentirá la suficiente confianza para mostrarte lo que siente y que así le puedas acompañar.

Enséñales a gestionar sus emociones

En las situaciones complicadas un padre o madre tiene la oportunidad de enseñarles a gestionar sus emociones (reconocerlas en vez de negarlas, aceptar que son válidas y útiles y que son temporales, así que no hay que anclarse en un «soy un niño triste» o «soy un niño enfadado» o «soy un niño vergonzoso», sino que «estoy triste / enfado / avergonzado).

Gestionar las emociones les ayudará a afrontar de mejor manera los problemas de la vida y así fomentará su autoestima.

¿Cómo reaccionas tú ante esas oportunidades? ¿Evitando el problema, agobiándote (y por tanto agobiándole), sobreprotegiéndole y decidiendo por él o bien afrontándolo de manera calmada y serena y permitiéndole tomar decisiones? Recuerda que todo se enseña mejor dando ejemplo…

Ese cúmulo de pequeñas cosas en el día a día, al final es lo que le va a dar seguridad y autoestima en su vida ahora como niño y después como adulto, o todo lo contrario.

Cuidado con la sobreprotección

Tu responsabilidad es enseñarle a estar en el mundo y no ponerle en situaciones desagradables cuando se podría haber evitado. De ahí el ejemplo que puse de la ropa… ya que hay cosas que tú deberás prever gracias a tus conocimientos sobre cómo es este mundo para evitar ponerlo innecesariamente expuesto y desprotegido.

Deberás defender su personalidad si casi nadie la entiende (como pasa con la alta sensibilidad, la introversión o la timidez).

niños-jugando-barro

A medida que vayan creciendo tú función será menos de proteger y más de acompañar. Pero cuando son niños está bien que si es necesario tú des la cara por ellos, les protejas y defiendas también con el objeto de enseñarles a defenderse solos en el futuro.

Ojo, eso no es sobreproteger (que en mi opinión debería llamarse «invalidar» y no sobreproteger). Sobreproteger sería actuar cuando no es necesario, cuando el niño ya tiene los recursos suficientes para actuar por sí mismo.

Siempre que una tarea o acción le corresponda y tenga los recursos para afrontarla has de animarle a que la haga. Y si no tiene los recursos, habrá que buscar maneras de dividirla en acciones más sencillas. Porque cuando pretendes hacerlo tú todo lo que le transmites es que no es un ser válido y capaz. Obviamente no lo va a hacer tan bien como tú, está empezando, está aprendiendo. Pero algún día ha de empezar a fregar los platos o coger el cuchillo y cocinar, por ejemplo.

Si no le permites explorar, probar, mancharse las manos y caerse (en el sentido real y en el metafórico) estás convirtiéndole en alguien que se va a sentir inválido, incapaz, inseguro e infeliz.

Aprende a verles

Con esto me refiero a aprender a verles como las personas independientes que son, aprender a ver quiénes son realmente y no quiénes pretendes o quieres o temes que sean. Está relacionada con el apartado de integrar tu propia historia para no proyectarla. Pero tiene que ver, en general, con verle tal como es: qué le gusta realmente, qué cualidades tiene, qué debilidades (y no dar por hecho que va a tener tus mismos intereses, deseos, fortalezas y debilidades automáticamente por ser tu hijo).

Que seas capaz de aprender a ver al niño implica montones de cosas: que desde los primeros años le facilites el aprendizaje de las cosas que realmente le gustan (o le pueden gustar) y así potencies sus talentos, que no le fuerces a hacer cosas que no van con quien es o que le guíes sabiamente cuando te pida consejo sobre qué decisión tomar en algún momento, como por ejemplo qué estudiar.

Esto último solo lo vas a poder hacer correctamente si de verdad le conoces y creo que muchos padres no conocen del todo a sus hijos; solo conocen lo que estos les dejan ver para no sentirse rechazados.

niña-inocencia-colores

Conclusión

En resumen, fomentar la autoestima, dar ejemplo y educar van a la par. Para lograr que los niños tengan autoestima céntrate en lo que está en tu mano: tratarles con sensibilidad, tener autoridad cuando hace falta (esto es tan necesario como lo otro y les da muchísima seguridad), protegerles, acompañarles, enseñarles mediante el ejemplo, verles como las personas independientes que son…

Educar con amor no significa esforzarse para que el niño no tenga problemas jamás, tenga una autoestima alta y una vida maravillosa y perfecta. Pero sí significa no añadirle sufrimiento y falta de autoestima a causa de las negligencias de una mala educación.

Es estar ahí cuando tenga que afrontar los problemas que inevitablemente tendrá que afrontar. Servirle de ejemplo y de guía. Pero no pretender que le puedes evitar todos los problemas de la vida, no sobreprotegerle, sino por el contrario darle herramientas para afrontar los problemas, herramientas que si tú no tienes (porque no te las dieron en tu infancia y tampoco las aprendiste después) no se las puedes dar.

Espero que te haya servido el artículo. Estaré encantada de leerte si quieres comentar algo.

Gracias por leer.

Imágenes: Unsplash

Puedes suscribirte a continuación:

2 respuestas a “¿Cómo hacer que los niños tengan autoestima?”

  1. Gracias Verónica por escribir con tanta sensibilidad y tan bonito. Estaba esperando este artículo con muchas ganas, y lo voy a releer y a poner en práctica porque creo en lo que escribes.
    Gracias, un abrazo.

    1. Muchísimas gracias a ti Luisa, por proponerme el tema y por tus bonitas palabras. Lo cierto es que tenía escrito un montón (demasiado para un solo artículo)… Así que próximamente habrá por lo menos otro artículo relacionado con esto de los padres e hijos. De veras espero que te sirva. Un abrazo enorme!!

Deja una respuesta

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.