Las expectativas de los padres influyen en la autoestima de los niños

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En el artículo «¿Cómo hacer que los niños tengan autoestima?» daba pautas para dar una buena educación y así fomentar la autoestima. Pero aquí quería desarrollar más el tema de cómo las actitudes y las expectativas de los padres influyen en la autoestima de los niños.

El poder de las expectativas de los demás y cómo influyen en nosotros se conoce como efecto Pigmalión y lógicamente tiene mucha relación con la autoestima.

«Las expectativas que tengan sobre ti, buenas o malas, condicionarán tu vida y tus logros o fracasos»

Del libro «El hombre que tenía miedo a vivir» de Miguel Ángel Montero.

Muchos pueden ver nuestro brillo pero si nuestros padres, las personas que más cerca tenemos, de las que más dependemos… no ven nuestro brillo o bien no nos lo hacen sentir, nosotros mismos vamos a pensar que ese brillo es inexistente. Porque lo que piensan nuestros padres, sobre todo los primeros años, es lo más importante para nosotros.

Las expectativas de los padres influyen en la autoestima de los niños

A nada que hayas observado las relaciones entre padres e hijos, habrás comprobado la enorme influencia de las expectativas de los padres en cómo se ven sus hijos a sí mismos.

Por ejemplo, si tú ves a tu hijo como alguien inteligente, brillante, educado, amable y simpático, vas a estar facilitándole que se fije en esas cualidades suyas y les de el peso que merecen. Así estarás fomentando su autoestima. Pero no solo porque así sea consciente de que las tiene, sino también porque cuando creemos que somos de una manera tendemos a actuar en consecuencia. Y así desarrollamos cada vez más las cualidades que creemos tener.

Si es desordenado pero quizá por esa misma razón es creativo, que tú pongas el foco en una cosa (lo desordenado que es) o en la otra (lo creativo que es) marca la diferencia. Ser desordenado lo puede vivir como su mayor defecto, o bien como un pequeño defecto sin demasiado peso, algo hasta anecdótico que puede tomarse como «el precio de ser creativo». 😉

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¡PINÉAME!

O si por ejemplo tú lo ves como alguien débil, defectuoso, temeroso (cuando todos tenemos temporalmente estas cualidades y no por ello debemos identificarnos de manera definitiva con ellas) esta visión de sí mismo será la que le fomentes. Y esto como es lógico le creará inseguridad.

Si ves como un problema su introversión, sensibilidad y/o timidez, eso es lo que vas a crear: un problema. En cambio si esto lo ves como algo bueno (y le enseñas herramientas cuando sea necesario o bien le brindas la ayuda de quienes conocen esas herramientas que tú no sabes darle), entonces para él también va a ser algo bueno (y las partes malas, manejables, si es que las hay, que no tiene por qué).

Las expectativas de los padres ante la timidez en la infancia

En el caso de la timidez en la infancia se puede observar claramente cómo las expectativas de los padres influyen en la autoestima de los niños.

Si tú das por hecho que para tu hijo la timidez va a suponer un infierno, tu hijo (si tiene la predisposición genética) va a ser tímido y lo va a vivir como un infierno. Mientras que si tú aceptas y amas esa cualidad, tu hijo aprenderá a aceptar y amar esa cualidad. En un principio (no voy a generalizar) sin que se convierta en un problema.

Si tú consideras que la timidez es lo peor y le instas a hacer cosas que le dan miedo sin ningún tacto, tu hijo va a volverse más tímido que si lo dejaras ir a su ritmo. Y encima puede llegar a vivir obsesionado con esto.

«La manera en que los padres manejan la timidez de un niño tiene un fuerte impacto en cómo el niño se enfrenta a ese aspecto de su personalidad y también en el nivel de timidez que tendrá más adelante.»

Del libro «El cerebro del niño» de Dr. Daniel Siegel y Tina Payne Bryson

Jamás hay que forzar situaciones. Hay que, mediante el ejemplo, transmitir lo divertido que es relacionarse, así como la idea de que no hay una manera ideal de relacionarse. Se puede ser tímido y relacionarse perfectamente.

Si tú le transmites miedo con tu actitud obsesiva para que se relacione, o le pones en situaciones para las que no está preparado… ¿cómo vas a pretender que desee relacionarse?

Muchos creen que la forma de solucionar la timidez es forzando y afrontando los miedos. Y no siempre es así. Lo que a menudo consiguen con este enfoque es todo lo contrario: que el miedo crezca más y más. Y encima que aparezca la frustración por sentirse incomprendidos.

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Reflexión final

Las expectativas de los demás influyen, lo que se conoce como efecto Pigmalión. En concreto, las expectativas de los padres influyen en la autoestima de los niños. Y es importante tenerlo en cuenta para poder utilizarlo de manera positiva.

Saber eso me parece algo realmente potente a utilizar por padres, profesores y cualquiera en general. No hablo de mentir, de decir cosas de manera automática como «ay qué guapo / qué listo que eres» (este tipo de cosas superficiales y dichas sin pensar sirven de poco o nada). Hablo de pararse a observar y realmente ver la esencia del niño. De descubrir así sus verdaderas cualidades (orden, meticulosidad, sentido del humor, generosidad…) y hacérselas ver. Cualidades que solo va a sacar en un ambiente seguro donde se sienta cómodo.

Como padre o madre no vas a poder evitarle los problemas a tus hijos. Lo que sí puedes hacer es no generarles más problemas de los inevitables. Y esto que parece fácil y obvio… no lo es tanto. Pero ser consciente de ello (pues muchos padres creen que no tienen ningún tipo de efecto ni responsabilidad en el estado emocional de sus hijos y que su mera función es la de imponerles límites y hacer que se adapten a esta sociedad) me parece ya un gran primer paso para hacerlo mejor.

Gracias por leer.

Imágenes: Unsplash

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2 respuestas a “Las expectativas de los padres influyen en la autoestima de los niños”

  1. Avatar luisa broncano dice: Responder

    Hola Verónica! Soy mamá y sé de la importancia que tengo en su educación, y créeme si te digo que echo a temblar cada vez que lo pienso.
    Tengo un gran trabajo que realizar, sobre todo en mi misma porque tengo muchas carencias, y no se cómo enseñarle a él lo que yo ahora estoy intentando implementar en mi.
    Te agradezco el artículo. Un abrazo🤗🤗🤗🤗

    1. Hola Luisa. Gracias por comentar 😉 No se trata de echarse a temblar. En mi opinión en general hay una idea de pretender tener hijos perfectos y adaptados a la sociedad y esa misma presión solo lo empeora todo… Cuando la clave está en aceptar, en no tener tantas expectativas sobre ellos, como digo en el artículo. Disfrutar con ellos cuando se pueda, dar cariño y escuchar, estar ahí. Fluir, cuidar la relación día tras día. Pero todo eso tiene que salir de forma natural. No se trata de aspirar a ser padres perfectos sino de cumplir unos mínimos… Lo demás ya lo irás aprendiendo en el camino. Un abrazo.

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