Recursos para superar una crisis existencial

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En este artículo comparto recursos para superar una crisis existencial, además de mis historias de crisis existenciales. Todo ello quizá te sirva para darte fuerzas, inspirarte y tomar ideas. También puedes ver mi artículo sobre escritura para encontrar tu propósito.

Una crisis existencial puede surgir cuando va a empezar o ha empezado un cambio de etapa. Eres consciente de que necesitas tomar decisiones pero no sabes cuáles son las correctas. O no te atreves a tomarlas. Y te sientes vacía, llegando incluso a bloquearte.

No todas las personas pasan por crisis existenciales. Sin embargo, es un proceso que en momentos puntuales de la vida puede ser natural e incluso positivo si se afronta correctamente. Sin embargo, si no se gestiona correctamente una crisis existencial puede paralizarte por mucho tiempo o bien desaparecer temporalmente para volver de nuevo más adelante.

Mis crisis existenciales

La realización profesional siempre ha sido una de las cosas más importantes de mi vida. Pero al mismo tiempo, una de las que más quebraderos de cabeza me ha traído.

Nunca he tenido una idea definida de a qué quería dedicarme, de cuál era mi propósito o vocación.

Me recuerdo de adolescente haciendo tests de orientación profesional y sintiéndome más perdida al final. O por el contrario convencídisima de qué estudiaría para al día siguiente volver con las dudas.

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Claro, de aquella no había escuchado nunca nada sobre las personas multiapasionadas. Ahora sé (o creo) que lo soy.

He pasado por varias crisis existenciales:

Cuando elegí entre ciencias y letras

Elegí ciencias por eso de que así tendría acceso fácil a cualquier cosa más adelante, cuando lo tuviera más claro…

Cuando tuve que decidir mi camino profesional

Solo tenía claro que quería ir a la Universidad. Al final decidí meterme en una ingeniería de las más difíciles.

Cuando vi que tendría que cambiar de carrera

En esa carrera no me sentía nada competente. Además, me aburría muchísimo, aunque con esfuerzo iba aprobando algunas asignaturas, incluso saqué matrícula de honor en una de ellas.

Sabía que estaba fuera de lugar y miraba con envidia a los estudiantes que subían a mi autobús con libros de filosofía. Tenía ansias de leer.

A los dos años, dejé la carrera.

En ese tiempo me había conocido más. Había sido capaz de reconocer otros estudios que serían más afines a mi. Sin embargo, las prisas, miedos, dudas e inseguridades no me permitieron ser coherente con ello.

Me metí en otra ingeniería.

Tardé un año en remontar. Con mucho esfuerzo decidí centrarme en ello y sacarlo. Durante estos años tenía objetivos, aprendía y en general me sentía competente. Pero no estaba satisfecha. Me faltaba lo más importante: la curiosidad.

Cuando terminé mi carrera

Ante mi falta de claridad mental en esos momentos, decidí satisfacer primero mi necesidad de independencia económica. Así que preparé una oposición (en otra área y por debajo de mi cualificación) y con mucho esfuerzo aprobé en un año.

Durante la oposición me sentía competente ya que tenía el objetivo, factible pero muy exigente, de aprobarla, y se me daba bien el estudio así que para mi fue una época agradable en ese sentido.

Pero poco después de aprobar, al sentir que estaba realizando un trabajo tan por debajo de mis capacidades (y para lo que no necesitaba ni aplicaba nada de lo que había estudiado), llegó la frustración y empezó mi última crisis existencial.

El dinero hace falta y esa necesidad la había cubierto. Pero el precio a pagar emocionalmente también ha sido muy alto.

Para mi la definición de crisis existencial es sentir que estás desaprovechando tus horas, tus días, tus años, tu energía y tus talentos en un trabajo sin sentido para ti. Y no saber qué puedes hacer para evitarlo, lo que te lleva a replantearte absolutamente todo sobre tu vida.

Cuando aprobé la oposición: cómo afronté mi última crisis existencial

Esta vez pude darme tiempo para escucharme y actuar en consecuencia, sin prisas.

Simplemente tenía que aprovechar los recursos que tenía. Estaba en mi mano. Tenía tiempo y dinero. Lo que no tenía era urgencia y corría el peligro de acomodarme, mi mayor miedo. Por eso debía ponerme en marcha y confiar en que si daba los pasos adecuados el resultado sería inevitable antes o después.

También descubrí que a veces lo mejor que puedes hacer es desviarte un poco del objetivo de encontrar tu propósito, no olvidarte de disfrutar y observar tu vida de manera global. ¿Qué es lo que sí está en tu mano mejorar en estos momentos? Cualquier cosa, cualquier hábito, aunque te parezca algo que no tiene nada que ver… todo está relacionado y puede influir en que encuentres o no tu propósito. Quizá no dentro de poco, pero sí algún día.

Hoy por hoy, con 29 años he salido de esa crisis existencial. Aún no habiendo definido mi propósito con pelos y señales, sé en qué dirección va. Otra cosa es que no sepa cómo vivir profesionalmente de ello. Pero al menos, me conozco mejor. Me escucho más a la hora de tomar decisiones. Estoy dispuesta a seguir conociéndome sin prisas ni agobios por conseguir nada y voy dando los pasos que considero oportunos.

Confío en que con esta actitud algún día conseguiré un trabajo más coherente con quien soy pero al mismo tiempo acepto que el trabajo es solo un área más de la vida. Y no debe determinar mi bienestar general.

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Recursos para superar una crisis existencial

Hace un par de años empecé a dedicar tiempo a conocerme. Al principio, pensé que bastaría con leer y hacer ejercicios sueltos que iba encontrando. Pero en seguida vi que no era tan sencillo. Me sentía tan perdida que decidí comprometerme y tomar acción. Necesitaba que me guiaran. 

Curso «El Ideatorio» de Oye Deb

Decidí apuntarme al curso «El Ideatorio« de Oye Deb. La organización y presentación es muy ordenada y cuidada, cosa que valoro mucho. Estés buscando o no tu propósito, contiene herramientas muy útiles para el autoconocimiento (alguna meditación, ciertos ejercicios, preguntas).

Me costó ser constante pero conseguí terminarlo en varios meses aunque no llegué a una idea clara de cuál era mi propósito.

Un año después sentí que necesitaba repetirlo. Volví a hacer los ejercicios, repasé mis respuestas antiguas y vi que muchas veces se complementaban. Otras veces descubrí que mis ideas habían cambiado o que anteriormente apenas había profundizado en algunas cuestiones.

Estaba en un punto más avanzado y por eso lograba mayor claridad en los resultados.

Programa «Reinvéntate» de Mònica Fusté

Hacia el final de ese repaso, cuando iba teniendo ya más claridad en mis ideas, descubrí el programa «Reinvéntate« de Mònica Fusté y sentí que podría ayudarme a complementar el otro y sacar algo en claro.

Lo que sí saqué fue la motivación para crear este blog, para empezar a probar mis ideas y para perseverar.

Lectura y escritura personal

También estaba leyendo el libro «El camino del artista» de Julia Cameron y por eso había retomado mi afición por la escritura. El libro habla de escribir páginas matutinas diarias. En mi caso, lo que hago es escribir en mi diario cada pocos días, normalmente por la tarde. De esto también surgieron nuevas ideas relacionadas con mi propósito.

Además de escribir en mi diario, se me ocurrió escribir en una libreta sobre mis posibles ideas de negocio o profesiones. En el próximo artículo explicaré las cuestiones concretas que valoré para sacar provecho de lo que escribía.

Autoobservación y tomar acción

Gracias a esto y a todo lo demás sentí que mi propósito actualmente es compartir lo que sé sobre alta sensibilidad, bienestar emocional, autoconocimiento, búsqueda de propósito… para así ayudar, apoyar de alguna manera e inspirar a otras personas. Por eso decidí crear esta web.

Curso MailCoaching

También me apunté al curso «MailCoaching» de María Mikhailova con el objetivo de esclarecer dudas. Me gustó mucho, además ofrece muchas ideas y recursos adicionales que son muy útiles. También me impulsó a tomar decisiones.

Conclusión

Con estos cursos y trabajos interiores no se trata de salir 100% segura y convencida de una única idea. 

Todos los recursos me ayudaron a descubrir cosas de mi pero mi proceso es mucho más lento y profundo. Al menos en mi caso, no fue cuestión de contestar «x preguntas para encontrar tu propósito» ni de resolver todos los ejercicios que me encontraba ni de hacer un curso (ni dos ni tres) y ya está.

Escribiendo fui dándome cuenta de qué ideas de profesiones son realistas y coherentes conmigo y cuáles no. Y dentro de las que sí son coherentes, cuáles me apetecería más llevar a cabo.

Después, al elegir una quizá te das cuenta de que no es para ti.

Nunca vas a tener la certeza total de que una decisión es ideal. Primero tienes que elegir y luego valorar si ha sido una decisión correcta o no.

Para empezar a trabajar en ti, puedes ver mi guía de escritura para encontrar tu propósito. También en este artículo hablo de cómo la incomodidad puede impulsarte a buscar tu propósito si la sabes gestionar.

Sobre todo continúa en movimiento. No desistas. Porque aunque no te des cuenta, el avance y el crecimiento personal comienza desde el momento en el que empiezas a buscar respuestas. Y si estás aquí significa que ya estás avanzando.

Si estás pasando por un proceso similar, espero haberte inspirado y haberte dado ideas que te ayuden a atravesar y superar esta crisis existencial de la manera más provechosa y menos dolorosa posible.

Ten paciencia y mantente receptiva hacia las lecciones que te trae.

Gracias por leer.

Imágenes: Unsplash

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6 respuestas a “Recursos para superar una crisis existencial”

  1. No comprendo porque solo me preocupo por el futuro, me cuestiono mucho de que hago aqui u nafie puede comprender eso, aveces siento panico de salir a la calle ir a el colegio cualquier cosa me hace pensar, y di lo hago mal? Y si las cosas no salen como espero. Le tengo miedo al fracaso le tengo miedo a amar, le tengo miedo a ser yo misma y no comprendo el porque. Estudio ciencias de la comunicación pero creo que fracasare porque ya no soy la misma de hace años que veia todo como un mundo feliz. Me doy caunta que nada es como yo creia, la realidad es cruel y mi problema esque en todo quiero encontrar bondad y ya no la hay.

    1. Hola Paola. Gracias por comentar.

      Resulta que empecé a escribirte,… y me salió un mensaje larguísimo. Me ha parecido un tema importante así que para que pudiera llegar a más personas lo he publicado como un artículo que se llama Desesperación y crisis existencial (es lo que te había escrito como respuesta, tal cual).

      Espero que te de ideas que te sirvan,… y si tienes alguna duda u opinión al respecto escríbeme y yo en lo que pueda te lo aclararé.

      Además, justo hace unos días escribí un artículo a raíz de la impotencia que sentí ante una triste y mediática noticia que hubo aquí en España, que también va de sensibilidad, emociones y cuestiones existenciales. Lo publicaré en unos días, igual también te ayuda.

      Un abrazo. Y escríbeme de nuevo si quieres para contarme si estás mejor y si te va sirviendo lo que recomiendo.

  2. Me encanta tu blog 🤩
    Ya no sé como he llegado hasta aquí, pero me siento muy identificada.

    Una pregunta, ¿has probado terapia? Para mí es la más potente de las herramientas.

    Mi camino empezó leyendo a Jodorowsky (te lo recomiendo encarecidamente), siguió con muchos libros y cursos, y los grandes puntos de inflexión han sido la terapia Gestalt y formarme en coaching, inteligencia emocional y mindfulness.

    Últimamente me acompaña el tarot como medio creativo para visualizar y me formaré en hipnosis ericksoniana también.

    Y siento que aún queda muchísimo camino. No hay prisa 😌

    Un gran abrazo y gracias por compartir 💜

    1. Muchas gracias por tu comentario Bárbara. Y por los recursos que compartes. Sin duda la terapia es lo mejor, eligiendo bien al profesional y el tipo de terapia. Yo probé en su día la tradicional pero no me influyó ni ayudó en nada más que a desahogarme.

      Soy consciente de que habrá terapias muy buenas para conocerse y definir un trabajo coherente con una (que es lo que a mi me falta ahora) pero a día de hoy estoy centrada en el proceso que me marca uno de los cursos que estoy siguiendo (repitiendo y llegando a conclusiones más profundas) y cuando acabe tomaré una decisión (porque al final, con o sin terapia, hay que tomar decisiones, probar, equivocarse si hace falta y seguir probando).

      Sin embargo, como doy a entender en el artículo, lo bonito es ya no sentirme bloqueada ni atrapada en ninguna crisis existencial, a pesar de no saber nada sobre a qué quiero dedicarme 🙂 Somos mucho más que una profesión.

      Un abrazo.

  3. Cuantos años tienes?

    Soy Ale, tengo 27 años y llevo 4 años en crisis existencial. Estudie para nutricionista y en la carrera nunca nos enseñaron a vendernos y termine dejandola sin ejercerla, tras varios intentos fallidos. Ahi descubri que no era mi pasión y que me habia equivocado de carrera.
    He estado saltando en un total de 10 empleos de poca paga.
    Insatifaccion, culpa, desesperacion e infelicidad.
    Me siento pesimo de a estas alturas no saber sacarme a mi misma adelante y no poder hacer sentir orgullosa a mi mamá, ni a mí misma.
    Ahora estoy por emprender un negocio y puedo decir que es la ultima moneda que me queda en el bolsillo.

    1. Hola Ale. En este mismo artículo, de hace un año, pone que 29. Así que tengo 30. Solo puedo decirte lo que digo en los artículos… que entiendo perfectamente esa insatisfacción pero que también hay que reconocer que la culpa rara vez es SOLO del trabajo. Que la actitud, las relaciones, absolutamente todo lo demás influye mucho también. Como transmito en «Trabajar en un ambiente hostil siendo altamente sensible» conseguí sentirme bien (no plenamente satisfecha pero al menos bien y hasta realizada por momentos) en un trabajo de cualificación inferior, que no me gusta y en el que estuve realmente mal durante casi dos años. Así que yo te diría que empieces viendo qué otras cosas no funcionan (ya que cuando se está atascada en lo del propósito no vas a conseguir nada insistiendo más y metiéndote prisa…). Dices que no os enseñaron a venderos. En fin, no sé si es que no te gusta la nutrición o no te gusta la manera en que enfocan los trabajos o que sientes que te faltan otras cualidades necesarias. En cualquier caso como digo, transmites que estás dándole mucha (demasiada) importancia a un área de tu vida (que yo soy la primera que siempre ha valorado eso más que nada en el mundo… pero por eso mismo he aprendido que no lo es todo y que quizá antes de sentirme realizada en un trabajo tengo que aprender muchas otras cosas: humildad, gratitud, paciencia, amor propio (sanar heridas, quererme al margen de cuál sea mi trabajo), flexibilidad, adaptabilidad etc etc) o vivir otras tantas (probar cosas, viajar, leer). Tanto tú como tu madre tendríais que tener en cuenta otras cosas (no el trabajo que una tenga, que todos son dignos) para sentirse orgullosas de ti. Como por ejemplo el esfuerzo que habrás tenido que hacer para mantener esos trabajos o el hecho de que no te conformes y sigas buscando. Y otros montones de razones que te definen como persona, de las que estar orgullosa.

      Mucha suerte en lo de emprender. Solo que yo no creo que haya que tomar nada como la última moneda… Está bien probar. Pero no me parece beneficioso hacerlo como si fuese la única o última oportunidad. Por favor, de veras si fuese otra persona la que estuviera en tu situación, qué pensarías? Porque qué triste tanta presión y exigencias… La vida es mucho más que un trabajo. Y hay personas que no tienen la fortuna de poder decidir tanto. Y sin embargo consiguen adaptarse. No digo que nos conformemos… pero al menos hay que poner un poco de objetividad también a esto. Porque mucho daño nos lo hacemos nosotras solas con los prejuicios («ese trabajo tiene prestigio y ese otro no», «el trabajo ideal sería perfecto y nunca tendría problemas en él y si este trabajo no es perfecto es que no es para mi», «si con 30 años no sé qué quiero es que algo está mal en mi» (cuando eso de hecho es lo normal con las infancias y vidas tan poco estimulantes que llevamos la mayoría…) y mil tonterías que la sociedad nos mete en la cabeza haciéndonos sentir culpables… Cuando en realidad es precisamente la sociedad la culpable de que no nos conozcamos o si nos conocemos, que no nos aceptemos («la filosofía está muy bien pero de eso no se vive»). Así que claro, todo perfecto si tu pasión es ser médico o ingeniero. Para otras cosas, más complicado. Y por eso para algunos resulta sencillo y para otros no tanto. En fin, que me enrollo como siempre. Solo sé que mucha por no decir toda la insatisfacción está en nuestra mano cambiarla. Y al mismo tiempo, por supuesto, seguir con la búsqueda. Y si hay cosas que te hacen ilusión, como p.ej. emprender, adelante. No te conformes. Pero trátate con cariño al mismo tiempo por favor.

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