Tengo derecho a estar seria y callada

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Estás en un lugar hermoso observando el paisaje y disfrutando tranquilamente del momento, de la calma, del silencio, de tus pensamientos, tus sensaciones… Entonces aparece el entrometido de turno y te suelta algo como «¿qué tal estás?» a lo que por cortesía respondes «bien» y el otro dice «pues no lo parece» o algo similar. Esto en concreto me pasó hace un año. Tardé unos segundos en entenderlo. Entonces pensé «joder, ya estamos otra vez, ¡tengo derecho a estar seria y callada!» pero claro, no podía decir algo así en voz alta. El mundo no está preparado.

Los que por naturaleza tenéis un semblante serio seguro que como yo habéis vivido montones de situaciones así.

Es curioso que precisamente intentamos sonreir siempre que podemos (o esa es la sensación que tenemos). Pero a pesar de todo, el semblante natural de nosotros los serios llama mucho la atención y parece que invita a los entrometidos a meterse con nosotros.

Mi seriedad, algunas veces mayor de la habitual en mi, suele deberse también a no haber dormido mucho. El problema es que los demás no diferencian si estoy cansada, si estoy aburrida (o lo soy) o si simplemente mi cara es así y estoy disfrutando de unos momentos de silencio en paz conmigo misma y con mi entorno.

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Tengo derecho a estar seria y callada

Esto que escribo lo comparto por una parte para informar a quienes por ignorancia no saben a qué se deben esa seriedad y esos silencios. Es un hecho que hay caras más serias que otras (sin forzar ninguna expresión) y que así nos ha hecho la naturaleza.

Por otra parte, para que si eres una persona seria como yo sepas que no eres la única y que tampoco es necesario que te tomes de manera tan personal esos comentarios que puedas recibir ya que por lo general surgen del puro desconocimiento (no con la intención de ofender). Por lo que para ayudar al otro a entender mejor (y sobre todo para sentirte mejor tú), creo que lo ideal es contestar de manera sincera, cuando sea posible, en vez de limitarse a un escueto «estoy bien» (que es lo que contesté yo en la situación que he contado al principio).

Sé que no es fácil pero – solo si te sirve la idea – tómatelo como una oportunidad de indagar un poco más en tu estado real, en tomar consciencia de él y comunicarlo (en vez de quedarte bloqueada sin saber qué decir). Podrías decir según sea el caso «pues justo en este momento estoy algo aburrida» o «estoy cansada porque dormí poco anoche pero el paisaje (o lo que sea) es realmente precioso» o «estaba en mi mundo, disfrutando del momento, lo que pasa es que tengo el semblante serio por naturaleza.» 🙂

Esta última sobre todo podría ser una manera de transmitir a los demás la idea de «tengo derecho a estar seria y callada» pero con otras palabras más amables jajaja.

En todo caso recuerda que el amor propio, la aceptación y el sentido del humor son claves para afrontar mejor este tipo de situaciones.

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Conclusión

Tengo derecho a estar seria y callada. Y tú también lo tienes. Todos tenemos derecho a ser y estar como queramos, siempre y cuando no hagamos daño a nadie.

Tanto en este como en mi artículo «Qué hacer si te dicen que hablas poco» doy ideas para que puedas reaccionar mejor ante este tipo de comentarios. Pero aún así sé por experiencia que no es fácil. Jamás pretendo dar recetas mágicas. Doy ideas. Si te sirven bien y sino lo siento mucho, de veras. Si tuviera la solución 100% efectiva para esto… pues sencillamente no tendríamos ningún problema. Y por desgracia sí lo hay, por muchos artículos que yo escriba.

Pero por otro lado, en realidad lo que me parece clave no es tanto escribir sobre qué hacer (que también, porque ayuda a tomárselo desde otra perspectiva y quizá reaccionar mejor en un futuro). Lo que me parece clave es COMUNICAR (decir o al menos escribir) – pero todos, no solo yo – lo que pensamos para así poco a poco ir educando a los demás y que con suerte algún día, los serios y callados del futuro puedan sencillamente VIVIR EN PAZ sin tener que estar luchando contra el mundo casi constantemente (más aún en según qué entornos…).

Deseo que entre todos podamos transmitir la idea de que no pasa nada por por no estar todo el tiempo sonrientes, por mostrarnos serios y callados o bien por tener el semblante serio de forma natural. ¡Tenemos derecho a ser y estar serios y callados!

Gracias por leer.

Imágenes: Unsplash

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2 respuestas a “Tengo derecho a estar seria y callada”

  1. Me ha encantado este artículo! Todos acostumbran a tener siempre la misma idea, de estar sonrientes, de tener que hablar en todo momento, de discutir sobre lo mismo…
    Y a veces, a algunas personas simplemente nos gusta estar en silencio. Disfrutar de lo que sea que estemos haciendo, y estar en conexión contigo mismo. Como si crearas una pequeña esfera ajeno a todo. Con esa tranquilidad que algunos necesitamos para desconectar. Y no por ello estamos enfadados, o somos antipáticos. Simplemente estamos descansando en silencio. Sin nada que decir, sin nada que hablar.

    Muchas gracias por dedicar tu tiempo a esto, y hacer ver esas cosas en la vida que no se le prestan la suficiente atención. Un abrazo!!

    1. Gracias a ti por comentar Ágata. De veras me parece que hace falta más sentido común, tolerancia y sensibilidad en este mundo, por eso le dedico tiempo a compartir mis puntos de vista. ¡Un abrazo!

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